SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana. La misma palabra, Confirmación que significa afirmar o consolidar, nos dice mucho.

En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento, el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más profundo a la filiación divina, se une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz de defender su fe y de transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo.



Se debe recibir la Confirmación en torno a los 14 años.

La catequesis para niños comienza después de la primera comunión, para que en dos años estén preparados y puedan recibir la Confirmación a partir de los 12 años.

Para jóvenes, novios o adultos se organizan sesiones especiales adecuadas a sus circunstancias, que les permitan recibir este sacramento en el momento más oportuno, y así queden habilitados para la plenitud de su vocación cristiana en la vida ordinaria, en el matrimonio o en la vida consagrada. Pueden recibir la preparación necesaria asistiendo a los Círculos de estudio.