MATRIMONIO



Queremos casarnos...

Nos alegra que queráis sellar ante Dios vuestro compromiso matrimonial. Es la decisión más grande de vuestra vida. Os felicitamos y nos alegramos de poder colaborar con vosotros en este momento tan importante, en el que Dios bendice vuestro amor con un gran sacramento.

Para que vuestro matrimonio se realice con la mayor dignidad posible, os damos algunas sugerencias e indicaciones que facilitarán que todo salga lo mejor posible y que el recuerdo que tengáis de vuestra boda sea imborrable.

RESERVA DE LA FECHA

Para concertar la fecha de la boda hay que hablar con uno de los sacerdotes, en las horas de despacho, miércoles y viernes de 11.15 a 12.00 o lunes, miércoles y viernes de 20.00 a 20.30 de la tarde. Si a esas horas no es posible acudir al despacho, hay que concertar previamente con uno de los sacerdotes la hora de la entrevista.

Se puede reservar fecha para celebrar el matrimonio un año antes del mes en que se prevé la boda.

Puede haber hasta dos bodas cada día. Los horarios previstos son:

· viernes y sábado a las 18,00 y a las 20,15; una de esas horas puede ser sustituida por las 12,30.

· domingo a las 18,00 h. En los meses de julio y agosto se retrasa a las 18,30; en esos meses también se puede celebrar el matrimonio a las 13,00 h.

Los sábados una hora de boda está reservada para los feligreses, durante un mes desde la fecha en que se puede solicitar. Se puede pedir lista de espera para esa hora, que se confirmará o no tras ese plazo.

Si el día previsto ya está ocupado, se puede solicitar también lista de espera, que se confirmará unos 6 meses antes de la posible fecha de la boda.


EXPEDIENTE MATRIMONIAL

Es un documento donde figuran todos los datos de los contrayentes en el que consta su libertad para contraer matrimonio; una vez celebrada la boda es firmado por los testigos y los contrayentes, más el sacerdote que asiste la boda. Después se os entrega el certificado de matrimonio eclesiástico, que hay que llevar al juzgado para que conste civilmente y obtener el Libro de Familia.

El expediente matrimonial ha de iniciarse en la parroquia del novio o de la novia. Para formalizarlo, se han de aportar los siguientes documentos:

1. Partida de Bautismo de la parroquia donde estéis bautizados (original, no fotocopia). Si estuvieseis bautizados en otra Diócesis, la partida de bautismo ha de estar legalizada, es decir, reconocida por el obispado de aquella Diócesis (es requisito indispensable).

2. Partida de nacimiento

3. Fe de soltería

4. Fotocopia del DNI de ambos contrayentes o pasaporte u otro documento similar si no es español.

5. Testigos: además deben ir dos testigos, con sus DNI, que conozcan desde hace tiempo a los contrayentes.

6. Certificado del curso de preparación al matrimonio y la vida familiar.

Si uno de los contrayentes reside habitualmente en otra Diócesis y debe hacer allí su expediente, después de terminarlo en su parroquia debe llevarlo a la Curia de su Diócesis, para que le entreguen el documento de libertad para casarse, que debe a su vez presentar en la Curia de Granada, para ser visado, antes de entregarlo en esta parroquia.

Una vez terminado el expediente matrimonial, hay que traerlo a San Ildefonso a ser posible con dos meses de antelación. Para eso hay que hacerlo entre seis y tres meses antes de la boda. Los documentos presentados no pueden tener más de seis meses, pues en ese plazo caducan y no tienen validez.

En el caso de que hubiera circunstancias especiales (que uno de los contrayentes haya estado casado anteriormente, o no sea católico, etc.), hay que hablar con el párroco respectivo para ver que otros documentos hay que presentar. Cualquier duda que se tenga se puede consultar por teléfono o personalmente en los horarios de despacho.


CURSILLOS

Podéis hacerlos donde prefiráis y aportar el certificado de asistencia. Para hacerlos aquí conviene solicitarlo al reservar la fecha del matrimonio. Habitualmente los tenemos durante 4 sábados en horario de 17,00 a 19,30 h.

Para más información se puede ver nuestra página Cursillos prematrimoniales.



CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

Los que sois católicos es normal que queráis celebrar la boda dentro de la Misa, para realzar así vuestra mutua unión y con Jesucristo, pero también puede celebrarse la boda fuera de la Misa cuando las circunstancias lo aconsejen. Si uno es católico y el otro cristiano no católico, no bautizado, agnóstico o de otra religión, la celebración del matrimonio hay que hacerla fuera de la misa, según el ritual específico para estas situaciones.

Para la preparación de la ceremonia, el sacerdote, de acuerdo con los novios, seleccionará en el Ritual los formularios para las lecturas, expresión del consentimiento, etc., y concretarán otros detalles sobre la celebración, como cantos o acompañamiento musical, ornamentación o trabajo de los fotógrafos.

Si tenéis un sacerdote pariente o amigo que quiera celebrar vuestro matrimonio, no sólo no tenemos inconveniente en que venga, sino que nos alegra poder recibirle.

Encarecemos vuestra puntualidad. Tened en cuenta que detrás puede haber otra ceremonia y hay que dar margen entre una y otra para arreglar la iglesia de nuevo, preparar los elementos necesarios, etc.

Finalmente, os recordamos que el sostenimiento de la Iglesia nos obliga a todos . Con ocasión de celebrar la boda –como cuando se celebran otros sacramentos-, se debe contribuir con un donativo generoso que ayude a cubrir los gastos que se producen, y a colaborar con las tareas de evangelización y caridad.